Big Data en la restauración. A que estás esperando.

Big Data en la restauración

Todos hemos oído hablar del Big Data, pero ¿qué es realmente?

Big Data se entiende como el proceso de analizar y cruzar grandes cantidades de datos con el objetivo de conocer los patrones de comportamiento de las personas y/o nuevas oportunidades de negocio.

Grandes compañías como Google, Amazon, Netflix, … utilizan la información que vamos generando en Internet al “dejar huella” mientras navegamos por la red para averiguar los comportamientos y preferencias de los clientes y posteriormente poder recomendarles servicios y productos demandados por ellos. Por ejemplo:

  • Google y Amazon detectan las búsquedas que realizan los usuarios para mostrar publicidad o sugerencias ofreciéndoles servicios y productos relacionados con esas búsquedas.
  • Flickr está realizando un mapa de calor (muestra la intensidad de los datos en los puntos geográficos) en el que en función de donde se han tomado las fotos que suben los usuarios y la procedencia de los mismos nos muestra los lugares en los que hay más afluencia de turistas o de residentes. Amplia información aquí.

La definición más generalizada de Big Data se asume como “una recopilación de datos obtenidos de fuentes tradicionales y digitales de dentro y fuera de la empresa que nos proporcionan información para un análisis continuo”

Las grandes compañías utilizan tecnología a las que nosotros no podemos acceder por su elevado coste, pero en nuestro negocio y gracias a la tecnología de la que sí disponemos en la actualidad también tenemos la oportunidad de acceder y analizar el gran volumen de información que generamos:

  • externamente a través de redes sociales (Facebook, Twitter, etc.), internet (Tripadvisor, El tenedor, Mi nube, etc.) y, ¿cómo no?, tu sitio web.

Ese gran volumen de información, una vez analizado, nos dará la posibilidad de comprender el comportamiento de nuestros clientes y predecir y satisfacer sus necesidades, aportándonos conocimiento para entre otros: reducir costes, mejorar la oferta y el servicio, fidelizar al cliente y aumentar beneficios.

Para comenzar a desarrollar una gestión basada en el análisis de la información deberemos:

  • identificar nuestras necesidades, objetivos y prioridades. ¿qué problemas deseo solucionar? ¿cuál será el resultado final una vez solucionado? ¿Cuáles son mis prioridades, de lo más a lo menos relevante?
  • racionalizar la adquisición y tratamiento de la información. No intentar abarcar todo a la vez.  Evitar que una enorme cantidad de datos no nos permita avanzar o lo que es peor, nos haga abandonar. Tomar datos que ayuden a resolver el primer reto planteado, luego el siguiente, …
  • analizar la información y establecer las soluciones o medidas de ajuste en tu negocio.
  • supervisar que los ajustes dan el resultado esperado.

El análisis de la información se convertirá en hábito en nuestra gestión y permitirá tomar decisiones objetivas acordes a una realidad, no a suposiciones.

¡No tardes, comienza ya!

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